sábado, 11 de agosto de 2012

Diario de lo que parece un Vampiro


Cuando miro atrás y veo que no soy quien era, no me parezco en nada a quien solía ser, que actuó y reacciono distinto, que opino distinto, que veo la vida con suspicacia y que sobre todo quiero cosas distintas, todo desde aquel día que me convertí.  Miro atrás y extraño muchas cosas, pero no puedo negar que me sienta mejor ahora y que siempre me pelearé entre lo que soy, lo que fui y lo que quiero ser.

Era Navidad, mis primos y yo estábamos esperando las 12am para salir a una fiesta, ya evidentemente no creía en Santa Claus y ya mi mamá tampoco le hacia la suplencia; la fiesta era en casa de unos amigos de una prima, entre ellos había un pretendiente de ella que la esperaba, nuestra compañía tenia un interés adicional de protección y seguridad para ella. Llegamos a la fiesta y había toda una celebración, música muy alta, gente bailando, tragos, birras, etc., pero había entre tanta algarabía alguien que me llamaba extremadamente la atención, paradójicamente normal y corriente pero cautivante.

Desde el principio me abordo, quiso hacer amistad, y lo logro, se convirtió en alguien de confianza y aquí entre nos en alguien intimo. Una noche, luego de una fiesta que me invitó me abordo con una carta, no era de amor ni mucho menos, pero me enamoró y me hipnotizó con sus palabras, no supe mas de mi hasta el día siguiente, cuando desperté tenia a mi lado a la persona que amaba, pero tenia un rara sensación, había algo distinto en mi, podía llamarlo en ese momento satisfacción pero iba mas allá, desperté con una forma distinta de ver las cosas y de sentir las cosas, parecía a simple vista una noche de sexo, pero sabía que había pasado algo mas.

Cuando despertó me agradeció por haberme regalado una noche tan maravillosa y por haberme entregado de esa forma, seguía sin recordar que pasaba, pero consciente de que no se refería a la entrega pendeja del amor, sino a otra cosa. Se me despertó un hambre voraz, no un hambre común de un combo de McDonald’s, no era hambre comer sino de probar, y no solo de probar sino de degustar con otras personas la sensación que viví anoche, veía a todos como un pedazo de carne, todos eran potenciales fuentes de alimentación.



Semanas después, tenía la sensación de que la gente sabía lo que me había pasado menos yo, sentía algo muy parecido a la vergüenza aunque no tenia muy claro que me avergonzaba. Mi madre constantemente decía que yo había cambiado, que no era así, y yo no entendía a que se refería, pero en el  fondo sabia que tenía razón, por eso me mandó a trabajar para hacer algo por el país y para ayudar en la casa.

Así hice, conseguí un trabajo en un restaurant de comida rápida y allí conocí quien se convertiría en mi mentor, Edgar, el había sido convertido hace años cuando tenía 15, y desde entonces ha visto y ha hecho de todo, así que dedico a enseñarme a cómo sobrevivir en un mundo donde siempre tiene hambre de gente, como controlarla, con quien satisfacerla y con quien no, con quien mezclarme y con quien no; pasaba mucho tiempo con él, incluso llegue a pensar que quería algo mas conmigo.

Edgar me presentó a otros como yo, había unos más hambrientos que yo, había unos que se comían entre sí, pero todos con algo en común, hambre. Nos divertíamos de rumba en rumba, empecé a cambiar mi forma de vestir, por una más extravagante, acorde al nuevo mundo donde me desenvolvía, mi color favorito: negro, era el color de la noche y la noche era mi mejor amiga, mi aliada y mi cobija. Mis amigos, no era realmente mis amigos, pero eran los que me aceptaban tal cual era en ese momento. Edgar tenía un mentor, Abraham, un tipo sarcástico y acido que hizo con él lo mismo que Edgar conmigo, y cuando me vio se volvió mi otro mentor, Abraham tenía muchos más años que Edgar y sabia las salidas del laberinto de esta nueva vida, nos hicimos muy buenos amigos, y hasta descubrimos que nacimos el mismo día, así que de alguna forma Abraham se reflejaba en mi.
Tenía nuevos amigos, atuendos nuevos, frecuentaba sitios distintos y de ninguna forma podía dejar que mi familia supiera de este mundo nuevo que conocí por accidente, de igual forma mi familia no les agradaría mis amigos vestidos de negro, con ropa súper de moda y con edades distintas entre sí, no entendería como un hombre como Abraham era amigo de un chico como yo y viceversa. Así que la solución más inmediata fue irme alejando de mi familia, para poder vivir la vida que me toco vivir y dejarlo a ellos con la vida que me toco dejar.

Al convertirme perdí automáticamente la posibilidad de tener una familia, la gente como yo no puede tener hijos y mucho menos una familia, era una criatura de la noche y era visto como tal, el precio de aquella fiesta que fue muy alto, y sin ánimos de parecer arrepentido no haría lo mismo si volviera a nacer.

Mi madre tenía varias teorías de lo que me sucedía, pero la incertidumbre no la dejaba vivir tranquila, era natural en una madre tratar de salvar a su hijo. Se paseó por todas las teorías, pensó que andaba en drogas, que robaba y que Edgar era un malandro, creyó que me prostituía, creyó que era secta, una religión – curiosamente había perdido la fe-, creyó que era algo sobre natural: un hombre lobo o un vampiro, porque todo coincidía con la vida de un vampiro…

Finalmente la saqué de dudas y le dije que vivía como un vampiro, tenía hambre de gente como un vampiro, que convivía con gente como yo como los vampiros, que salía de noche como los vampiros y que no tenia vergüenza y pudor como los vampiros, pero que afortunadamente no era nada de eso, porque no podría vivir eternamente siendo así… siendo gay. 

La Fiesta


Soy de los que disfruta una fiesta, si fuese por mi andaría en una fiesta constante, me encanta una boda, me rio mucho en los 15 años, me aburro en los bautizos y primeras comuniones, me gustaría ir a una fiesta Wild On, disfruto mucho los cumpleaños tanto mios como de mis amigos, en fin.

La fiesta es un ritual universal, cada cultura hace a su manera una fiesta y celebra a su manera cada cosa, unas mas importantes que otras, pero fiesta al fin. La fiesta no discrimina estratos sociales, todos hacemos fiestas y durante una noche todos podemos estar celebrando algo y compartiendo con amigos, el trasnocho es el mismo para el del barrio como para el príncipe Guillermo.

La fiesta es un elemento socializador, hace años el roce social se daba en fiestas, no ir a fiestas era ser anónimo e invisible para sociedad, y eso no ha cambiado mucho, ir a una fiesta es sentirse parte de un grupo que quiere compartir contigo. Y cuando no somos invitados nos sentimos rechazados o excluidos.

Por cualquier excusa es bueno hacer una fiesta, si ascendiste en el trabajo hagamos una fiesta, si te vas país hagamos otra fiesta, si renunciaste reunimos hacemos una despedida, si esperas un bebé el baby shower se transformó en una fiesta, si es Carnaval hagamos una fiesta de disfraces, y asi sucesivamente nos vemos envueltos en una constante e interminable celebración.

La fiesta forma parte del mapa genético de la gente, es inevitable no sentirse atraídos por una fiesta, no podemos negar que la fiesta del vecino estuvo buena y no me invitó. Para bien o para mal nuestro día a día esta lleno de fiestas, algunas internas y de un solo invitado y otras externas con quienes queremos.

Las fiestas siempre están atadas a un logro, una meta alcanzada o un objetivo por alcanzar, comprar ese apartamente merece una fiesta se hace un Open House, tener ese bebé luego de varios intentos merece una fiesta y hacemos un Baby Shower, graduarse de lo que tanto te gusta merece una fiesta, espera 15 años para ser considerada una señorita merece una fiesta,  y asi todos tenemos nuestras excusas para celebrar.

Los fines de semana son sinónimo de fiesta y no hacer nada el fin de semana, es asumir que no fuimos a una fiesta, pero siempre sale alguien cumpliendo años, armando un bochinche, etc, asi que las  fiestas no faltan, no se vencen, no caducan, son ilimitadas, y es hasta abrumador cuantas fiestas se pudiesen estar haciendo en una noche o pensar en cuantos globos se explotan en una tarde mientras miles de niños cumplen años.

Todos los días nace alguien, todos los días muere alguien, todos los días cumple alguien y todos los días hay una fiesta. 

domingo, 1 de julio de 2012

Normal


Normal es el término por el que es conocido cualquier ser vivo que carece de diferencias significativas con su colectivo, aunque en mayor o menor medida, cada ser con vida posee alguna diferencia que no suele ser tomada en cuenta, por lo cual el uso de la palabra normal sólo puede ser subjetivo. Aun así este término no suele ser el más apropiado para definir nada, ya que todo es distinto entre sí y no existe ningún punto de referencia del que hablar como "normal" Wikipedia.

Wikipedia ratifica que no estoy mal, que no soy absurdo ni loco, que lo que es normal para mi no es normal para otros, y últimamente me he tenido que enfrentar a ese adjetivo calificativo donde personas cercanas me han demostrado que no parezco normal y por ende eso me ha afectado en las relaciones personales.

No es mentira que no soy The Bachelor, que no tengo 16 pretendientes luchando por mi, y que al final tengo que decidir con quien quedarme, pero tampoco soy el jorobado de Notre Dame oculto en un campanario y que no sabe como es el mundo real, sencillamente tengo unas expectativas del mundo y de la vida que no todo entiendes y quienes lo han entendido son mis grandes amigos hoy en dia.

Aparentemente no es normal vestirse a la moda y apreciar la moda como una manera de expresarte como los tatuajes, los piercing, la música, etc, al parecer verme con un fashionista me hace inaccesible y lejano en un mundo que se la pasa predicando que el Interior es lo importante y no lo que esta afuera. Según indica la gente “normal” yo debo bajarme unos escalones para estar a la altura de un entorno en el que me vea accesible, amigable, pana, sencillo, etc.

Posiblemente sea asi, es muy probable que proyecto estar en otro nivel y que parezco que no tengo nada en común con nadie, cuando realmente soy mas normal que muchos: trabajo, voy a fiestas, escucho todo tipo de música, hago ejercicios, comparto con amigos ni nada. Creia que la gente normal hacia eso pero aparentemente no dejo de ser distinto.

Ciertamente odio vestirme igual al resto, detesto cuando alguien tiene puesto lo mismo que yo, soy un drama para comprar ropa porque no todo me gusta, comparado con mis primos soy pijo o sifrino, no voy a cualquier lugar, ni hablo con todo el mundo, ni como de todo, soy muy detallista y para mi nada esta perfecto, pero suelo ser tolerante con ese entorno distinto a mi y trato de comprender que soy una minoría y que debo entenderlos y no juzgarlos, contrario a lo que hacen conmigo.

Si al caso vamos, ser normal es estar dentro de una norma y yo no me he salido de ninguna, ser normal es algo socialmente homogéneo y nadie es igual a nadie, algo anormal es algo notoriamente distinto al resto y creo no tener nada relevante que me destaque.
Es anormal querer que alguien tenga la iniciativa y te quiera conquistar? Es anormal querer ver mas del mundo y conocer cada dia mas de lo que hay alla afuera? Es anormal apreciar la ropa como algo mas que cubrirse? Es anormal esperar que esa persona ideal sea inteligente, con sentido del humor, madura y con un fin en la vida? Es anormal no conformarse?

De ser asi, prefiero ser odiado con lo que soy que amado por lo que no soy.

No suelo ser terco, pero cuando creo en una causa lucho por ella hasta el final y mi causa soy yo, la búsqueda del respeto por lo que soy, lo que hago y lo que quiero.

martes, 1 de mayo de 2012


Una vez Movistar tenia un plan que se llamaba Noches a Mil, especial para aquellas personas que eran noctambulas y consumían mas en la madrugada que en el dia, lo que dicha compañía denominó como Criaturas de la Noche, y ciertamente yo era y soy una criatura de la noche, la vida real que queremos y las cosas que hacemos suceden mayormente en la noche cuando dejamos de ser Gerentes de Area, Coordinadores, Ejectivos, Asistentes, etc, y nos volvemos mas parecidos a lo que realmente somos.

La noche para mi es mágica, afrodisiaca, romantica, reveladora, consejera, conciliadora, divertida, morbosa, delirante, peligrosa, emocionante y definitivamente alcoholica, cuando el sol de oculta y le pasa el turno a la luna, todos de alguna u otra forma nos transformamos en personas rumberas, despechadas, enamoradas y/o salvajes. La noche laboralmente nos favorece porque implica bonos, transportes, etc; sentimentalmente incita al acercamiento y propicia cualquier atracción, y culturalmente ofrece muchas opciones de entretenimiento.

La noche es elegante, los mejores y mas costosos trajes son para usar de noche, nos hace parecer de una realeza incognita por unas cuantas horas. Las grandes celebraciones, noticias, lanzamientos y estrenos suceden de noche, como si la noche fuese el hilo conductor de buenas noticias, un marco perfecto para tertulias, finiquitar proyectos, establecer relaciones, etc.

La noche es sinónimo de tiempo libre, de un plan adicional, es una fiesta obligada sin haberla planificado, cada vez que salgo de la oficina siempre pienso en que haré luego, y como un Quien Quiere Ser Millonario me paseo por opciones como Llamar un Amigo, Consultar a la Audiencia o 50/50 (50% irme a casa o 50% buscar un plan).

En la noche he tomado muchas decisiones y he concretado relaciones y terminado otras, la noche es testigo de mi vida amorosa y de mis despechos, conoce mi lagrimas y mis risas traviesas, la noche sabe realmente quien soy y cuales son mi limites, me conoce ebrio y libidinoso, me conoce romántico y hasta triste.

La noche conoce la mejor música, muchas de las canciones que conocemos fueron compuestas una noche en un estudio, las discos se llenan de la mejor música y todos los productores apuntan a pegar canciones en las discos; la noche es elitesca y bohemia, tradicional y moderna al mismo tiempo.  Todos tenemos recuerdos memorables en la noche, vinos y tragos acompañados de jazz, bossa nova, tangos y boleros que se escuchan en bares.

La noche es honestamente una puta que presta sus servicios a cualquier, sea hombre o mujer, es complaciente con quien quiera disfrutar de ella, es costosa para quien quiere gastar en ella, pero puede ser tan barata y gratificante.

Si ud es de los que descansan y se acuesta temprano lo invito a conocer la noche, si ya la conoció y dejo de disfrutarla, intente de nuevo, es mentira que es peligrosa, todo depende de lo que haga. A mi sencillamente me encanta la noche, mi vida social comienza en la noche, mi grandes amores los he conocido en la noche, así que tengo mucho que agradecerle, sigo siendo una criatura de la noche y cual hombre lobo cuando sale la luna, me transformo. 

Yo

Yo, soy un hombre latino promedio, 1.62mts de estatura, delgado con un hambre voraz y aumentos de peso leve, de cabello rizado en contra de mi voluntad, dicen que mi gancho son los ojos y un lunar en el labio que parece sexy. Yo soy enamorado empedernido, siempre creo que algo mas puede salir de una cita, siempre creo que esa persona vino para quedarse, y soy un cursi romántico con armadura de sarcasmo e ironía.

Yo amo comer, como de todo un poco y un poco de nada, de pequeño era consentido y me hacían lo que me gustaba y no lo que debía comer, grave error de mi abuela; amo una pizza tostada y una pizza fría, disfruto una pasta en todas sus presentaciones, me encanta un shawarma o un pepito de Las Mercedes, una vez al mes cubro mi cuota de McDonalds y mi antojo de torta de queso con helado de Marcopolo. De entrada siempre voy a pedir Carpaccio de Lomito o Ensalada Cesar, pero si me pones en el camino un Tartar de Salmón o de Atún puedo cambiar de opinión, de plato principal ire siempre por pollo, 2da opción carne y por ultimo pescado.

Mi comida favorita del día es el desayuno, si el desayuno está bien, es una buena señal de un buen día, mi desayuno perfecto seria un cereal, una arepa, huevos revueltos con jamón, queso Paisa a la plancha y un café con leche con mucha espuma y una buena compañía.

Yo duermo 5 horas diarias, le debo a mi cuerpo 3 horas diarias pero es imposible que me duerma antes de las 12am, el día no puede terminar tan temprano y perderme 4 horas de vida. Tengo el don de poderme levantar temprano aunque me haya ido de rumba la noche anterior, mi sentido de responsabilidad es más fuerte que mis ganas de seguir durmiendo.

Yo pienso más rápido de lo que hablo y por eso atropello las palabras cuando hablo, cuando escribo me como palabras que en mi mente ya estaban escritas, tengo que leer muchas veces lo que escribo porque debo asegurarme que todo se entiende como lo quiero expresar, es una manía. Cuando hablo trato de decir las cosas con la mayor sutileza pero mi sinceridad atropella mi diplomacia en algunos casos.

Odio las matemáticas pero suelo ser bueno en ellas, detesto las cosas administrativas, las diligencias bancarias y fiscales, tengo libros a medio leer, proyectos sin empezar y sueños sin concretar. Pienso mucho y hago poco, y lo poco que hago no lo pienso.

Yo pienso cada movimiento, cada ropa que me pongo esta finamente pensada, siempre digo “Nada es casualidad”, disfruto la moda y la vivo con la seriedad que se merece, respeto a quien cree que vestirse es cubrirse, pero siempre busco evangelizar a mi entorno en cuanto a la moda. Puedo parecer superficial pero si me conoces te das cuenta que se mucho más de lo que crees y que no soy nada estúpido.

Vivo el karma de ser tan simpático y tan “chévere” que pocas veces me visualizan como una posible relación sino como un amigo, en mi afán de no parecer desesperado o perdidamente enamorado termino proyectando desinterés en las relaciones y las otras personas entiende que es solo amistad. He dejado ir a muchas personas en el camino, porque no reconozco sus señales o porque soy tosco para querer.

Sigo viviendo con mi familia, con la plena consciencia que debo dejar el nido, pero en el momento justo que se que no voy a volver con el rabo entre las piernas. Amo a mi madre como a nada en el mundo, es lo único que siento totalmente mío y de lo que soy totalmente suyo; mis hermanos son sencillamente mis pilares, por ellos… lo que sea, mi familia es un círculo fundamental en mi vida donde cada tío, primo, abuelo, etc tiene un lugar importante.

Yo soy muy estricto conmigo y con el mundo, soy duro en mis pensamientos y posturas, puedo parecer acido pero es más bien realista, soy muy crítico de cada detalle, me molesta la gente que no mide las consecuencias de sus actos, sus palabras. Soy un caballero de armadura oxidada que cada se hace más sensible al mundo y por tanto se protege mas de su entorno, valiéndose de su ingenio y elocuencia para evitar heridas a futuro.

Soy hiperkinetico, nunca estoy quieto, siempre debo hacer algo, no puede haber un día que yo diga que no hice nada, sería un día completamente perdido, a menos que sea una decisión propia, por eso siempre disfruto el cine, el teatro, trotar, bailar, tomarme unas copas, un encuentro con amigos, una salida a caminar, ir de compras, ir al gym, todo lo que implique llegar a mi casa y no hacer nada siempre será bien recibido. Soy socialmente activo, me encantan los eventos, fiestas, reuniones, etc, conocer gente nueva es descubrir nuevas formas de pensar y descubrir nuevas amistades.

Yo soy un chico de 28 años, que una vez tuvo 20 y ya no recuerda cuando paso el tiempo tan rápido, un chico que cree que la vida se vive cada minuto y que hoy estas y mañana no, que no cree sino en Dios, que no reza pero que cuando puede mira hacia arriba y conversa con la nada, un chico que habla solo constantemente, que cuando se baña cree que esta un concierto, un dibujante innato que no ha explotado su potencial y un chico que con 691 amigos en Facebook pero paradójicamente solitario, con amigos contados.

Esto es un pedacito de mí, un hilo suelto en la camisa de mis cualidades y defectos, un ataque de sinceridad y un ejercicio para saber si me conozco.

lunes, 2 de abril de 2012

Mi Buenos Aires Querido...

Así como cuando quieres ir a un lugar porque simplemente te gusta y cuando llegas es muy parecido a como esperabas, bueno así fue para mí Buenos Aires, rompí la barrera de la dependencia e hice mi primer viaje solo, al lugar que quería, que esperaba y que me esperaba. Por circunstancias ajenas terminé viajando solo y fue sencillamente maravilloso.

Llegar y ver el obelisco es la mejor bienvenida, luego despertarte y encontrarte con una ciudad apurada y atorada que no tiene tiempo de esperar que cambie el semáforo a rojo te hace sentir que estas cerca de casa también; pararte frente a la plaza de Mayo y ver que uno de los países más grandes de Latinoamérica es gobernado dentro de una Casa que es Rosada como símbolo de la unión entre dos bandos que antes se enfrentaban te invitan a la tolerancia y al respecto.

Pasearte por Puerto Madero por calles con nombres de mujeres luchadoras y reconocidas en la historia de Argentina es un homenaje fantástico a quienes mueven el mundo, y sumado a que dichas calles son las más modernas y nuevas de la ciudad contrastan con una historia escrita a partir de otra, donde el pasado importa tanto como el futuro.

Ciertamente Recoleta es el Petit Paris, sus calles limpias, tiendas de firma y edificios con arquitectura europea te insertan en un pedazo de la ciudad luz, sin dejar de recordarte que estas en Buenos Aires, para luego pasar a un mundo de arte, gastronomía, diseño y fiestas como Palermo. Finalmente el bohemio y artesanal San Telmo, cuna del Buenos Aires de ayer, donde me hospedé y donde conocí a Mafalda y donde los adoquines fueron testigos de mis resacas.

Este viaje me hizo entender que la vida es como viajar solo, donde solo tú te haces el viaje divertido o aburrido, donde eres el único responsable de lo bien que lo pases, que lo que cambia es la gente, el país y la escala pero sigue siendo un viaje de uno solo. Aprendí que tengo prejuicios y cuando estas solo tus prejuicios valen menos que los dólares que tienes en el bolsillo, que el amor no llega, uno lo busca, lo persigue, porque de lo contrario nadie te llegará.

Me voy enamorado, de la gente, de la cultura, de la vida en Buenos Aires, enamorado de mi y de mi valentía, de mi locura al hablar solo todo el día y sobretodo me voy enamorado de la vida y las cosas que puedes aprender de ella…

martes, 28 de febrero de 2012

Flojera

Siempre he creido eso que dicen que “El flojo trabaja doble” como también creo que un momento de flojera no le cae mal a nadie, yo soy flojo para algunas cosas y reconozco que me gusta. Sin embargo ser flojo es como ir a otra velocidad, a otro ritmo que va el mundo.

Detesto la gente que vive de la flojera y detesto mas cuando la vida juega a su favor y todo les sale bien, me parece injusto cuando a un flojo todo le sale bien, me da envidia e impotencia a la vez.

Muchas veces tomamos decisiones incorrectas por flojera: no llevar los chamos al colegio, no hacer almuerzo, no bañarnos, no ir al gym, no hablar, no reclamar, no defender, no culpar, no cuidarnos. Todo lo que no hacemos por flojera juega en nuestra contra al final, es un dulce enemigo infiltrado en nuestro bando.

El juego del amigo secreto me parece una real flojera, pedir lo que quieres que te regalen es como mandar a alguien que te compre lo que tu flojera no te ha dejado.

Ser flojo es un defecto que otros, incluso instituciones han capitalizado y convertido en un negocio. Contar con un gestor es una alcahuetería a la flojera; desde que existen las cartas de autorización se formalizó la flojera. El “Hazlo tu que yo te pago” se volvió mas correcto y mas normal que el deber de hacer las cosas uno mismo.

Soy pichirre para las diligencias, pagar a alguien Bs. 2500 por hacer algo que debo hacer yo es vender mi interés y mis ganas de conseguir algo que yo me he propuesto. Y lo peor es que cada vez es peor y mas común mandar a alguien que haga algo por nosotros.

Por flojera hemos perdido la oportunidad de mejorar el país, de cambiarlo, etc. Yo me declaro enemigo de la flojera, mucho mas cuando le hizo perder a mi hermano un año de estudios por esperar un titulo prepagado cuando pudo haberlo alcanzado por si mismo.

Es por eso que la Pereza me parece el peor pecado capital…

Yo confieso que he dejado de escribir por flojera, prender la computadora y abrir mi blog es un proceso que a veces me parece fastidioso. Por eso no sigo hablando del tema… me da flojera.

El éxito de los Cliché

Marian no siempre fue rubia, ni siempre fue bella, ella era la antítesis de una miss, un buen día despertó con 600 CC de silicón, un retoque de nariz, 200 mechones de cabello rubio natural, un poco de biopolimero en los labios y mas desinhibida que antes, ella se convirtió en un cliché, en la suma de unos cuantos comerciales y otros tantos realitys, descubrió que ser menos parecida a como nació era una formula de éxito, conquista más hombres de los que hubiese imaginado, tuvo acceso a lugares y discotecas, le han financiado miles de fines de semana y hasta un negocio abrió.

En otro lado de la ciudad esta Ricardo, que ahora se hace llamar Richard, era un ser nulo en la vida, de clase media, con un TSU en Administración y un Corsa heredado por su papá, unos cuantos viajes a Cuyagua y Choroní en su haber, medio gordito y medio niche. 6 meses y Bs. 3000 le costó su cuerpo nuevo, que le abrió las puertas a un mundo de mujeres, viajes a Margarita, fiestas inolvidables y hasta un nuevo y mejor trabajo, una relación estable con una mujer florero y planes de matrimonio.

Samuel, es un gay cliché, súper femenino, histérico, celopata, tramoyero, dramático como nadie y con el cual no puedes hablar mas allá de Lady Gaga, que trabaja en un salón de belleza, un día fue a rumbear con sus amigos y bailó toda la noche como una Go Go, captó la atención de un empresario curioso que le brindo unos tragos, una casa, un viaje a NY a cambio de buen sexo y fidelidad. Sam no había comenzado la universidad porque nunca termino el bachillerato, pero ya no le hacía falta porque su empresario se encargaría de asegurarle un futuro mejor.

Nereida es una recepcionista de 23 años estudiante de un cursito de Uñas Acrílicas, tiene un historial de relaciones tormentosas, ella es una cuaima que revisa mensajes, correos, hace shows en la vía publica, reclama a su hombre frente a quien sea, disfruta de caminar el Sambil, no sabe nada del mundo más que del que le rodea, tiene una relación con un taxista que le dejaba la carrera más barata y que la cuida y le dió 3 niños, logró hacer lo que a cualquier sifrinita del San Ignacio le cuesta años, casarse. La vida es más simple de lo que uno cree.

Eduardo, es un carajo Jersey Shore, que vive la vida ebrio, sabe que es sexy y que es un galán y juega con eso con sus presas, no tiene criterio para escoger, solo le importa ligar, ha vivido todas las semanas santa en Margarita, ha construido una imagen a punta de ropa de marca y buen gusto para poder triunfar con el sexo opuesto y hasta con sus homólogos; juega con las mujeres, las utilizas pero al mismos tiempo las derrite. Es lo que el gremio femenino llama un Perro, que es tan bien parecido que vale la pena involucrarse con él, siempre deja rotos corazones por ahí y hombres derrotados porque no pueden competir con él, pero al mismo tiempo nunca ha amado a nadie.

Con todos estos casos que he visto me he dado cuenta que mientras más evitamos ser un cliché más nos alejamos a lo que la gente busca, por eso el día de los enamorados fue más bien un #ForeverAlone, porque habemos un grupo de gente que busca ser distinta y ofrecer cosas distintas al mundo, cuando el mundo parece estar bien como esta.

Esa onda de volver al pasado y lo retro, lo vintage se extrapola a las relaciones y mientras más avanza el mundo más retrocede los gustos de la gente y son las cuaimas, las plásticas, los papi perros, los niches y las putas las que logran en menos tiempo lo que a muchos nos lleva años. Mientras mas cuaimo, mas revises celulares, mas show hagas y menos sepas del mundo, mejor porque así están los estándares nacionales y quizás los internacionales.

Estamos frente a una encrucijada, ser un cliché y triunfar en el amor o seguir con la consigna que “El que me quiera, me debe querer como soy” y quedarnos esperando como unos idiotas. La decisión es nuestra pero al parecer la solución es más fácil de lo que creemos.

Tenemos un año para no quedarnos #ForeverAlone para el Día de los Enamorados… A trabajar!

domingo, 4 de diciembre de 2011

Se busca líder espiritual

Soy admirador de la gente que sigue sus sueños y o vive la vida tal como la quiere, en principio porque es un acto de valentía vivir sin complacer a los demás y segundo porque requiere un trabajo de constancia y perseverancia digno a aplaudir. Ahora bien, soy admirador de gente que conozco, de gente que he visto como ha luchado por sus sueños, de gente tangible y cercana, no de gente famosa que tiene siempre una historia de pobreza y tristeza detrás.

Últimamente me he encontrado con un movimiento de personas que no conoce ni remotamente la historia de ciertos personajes públicos y de la noche a la mañana admira enormemente. Es muy común y de mal gusto recordar frases celebres de las personas cuando mueren y no cuando están en vida, sucede en cada familia donde típico que lo que decía el tío muerto tiene más significado ahora, o las advertencias y cuidados de la abuela se extrañan hoy más que nunca, no obstante estos casos son personas que conocemos y entendemos el valor de cada palabra porque compartimos con esas personas.

Cuando murió Steve Jobs – QEPD – mucha gente, por no decir nadie, sabia quien era él, que había hecho y por qué tanto duelo en el mundo, gracias a Wikipedia la gente se documenta, entiende el nivel de la perdida e inmediatamente comienza una adoración por Steve Jobs inexplicable, donde todo el mundo postea sus frases celebres, su discurso dicho hace muchos años, su forma de pensar se convierte en una filosofía de vida.

Steve Jobs no hizo nada extraordinario más que seguir sus sueños y convertir sus locuras en productos de gran demanda, el hizo lo que debemos hacer muchos y que por razones necias no aplicamos.

Cuando ya pasaron los novenarios de Steve Jobs y bajó la fiebre por este señor, que insisto nadie hace 1 año mencionaba, salvo diseñadores y gente High Tech, el mundo volvió a la normalidad y Steve Jobs pasó a la historia.

Los venezolanos necesitábamos alguien que sea Trendic topic, un nuevo líder espiritual que les inspirara sentimiento de lucha y superación, alguien que rompiera obstáculos, es entonces cuando entra en escena Maickel Melamed, un economista de profesión y coach organizacional de oficio que practica deportes extremos a pesar de su retraso motor.

Maickel decidió un día correr un maratón de 42K en New York y desde allí se ha convertido en una inspiración para los venezolanos, logrando que todos siguieran minuto a minuto su recorrido de 15 horas en el maratón, haciendo trasnochar a muchos, gastarle los megas de navegación a otros, en fin. Maickel es el nuevo líder espiritual de los venezolanos.

Maickel al igual Steve solo ha hecho lo que ha querido, se ha arriesgado y eso se aplaude, pero hasta allí. No comprendo el afán de idolatrar a alguien que por su “discapacidad” ha hecho cosas fuera de su alcance, sencillamente siguió sus sueños.

Es muy triste ver como un país se impresiona fácilmente con gente común que hace simplemente las cosas como deben ser, gente que le hace caso a su corazón y no lo que dicen los demás. Pero más triste me parece admirar a alguien que hace 48 horas ni sabias quien era, ni que hace y ni como vino al mundo, y comenzar a seguir a la manada solo para estar en onda, para no quedarse fuera de las conversaciones. Personalmente creo que admirar a Maickel Melamed raya en la lástima, llevarlo a programas de televisión con música triste de fondo y que cuente como es su vida con su retraso motor es un bajo recurso de rating.

Lo más triste, es que ya nadie habla de Maickel Melamed, ya no importa, ya pasó, ya corrió, ya no es Hashtag mucho menos Trendic topic, ya no es Nick de Facebook ni de perfil de Blackberry. Steve Jobs también paso a la historia, ya paso el lamento, el duelo y la fiebre, mientras sigan existiendo Iphones seguirá vivo su recuerdo pero sus “frases celebres” duraron 1 semana, ya nadie las recuerda textualmente.

Estoy esperando al nuevo líder espiritual, necesitamos alguien que supere a Maickel Melamed, una historia más trágica, mas inspirador, que nos conmueva, necesitamos ideas para una película biográfica, necesitamos hablar de algo o de alguien, necesitamos un Hashtag.

Por qué en lugar de seguir a la manada y hacer lo que todo el mundo hace, revisamos bien que están haciendo ellos que nosotros no, que nos falta para alcanzar nuestros sueños y cumplir nuestras metas; por qué en lugar escribir sus frases celebres no comenzamos a escribir las nuestras, o por lo menos tomamos el ejemplo.

Por qué mejor no dejamos de escribir Nicks sin sentido para parecer inteligentes y escribimos nuestra propia historia, una historia que valga la pena contar, tan o más inspiradora que la vida de Steve Jobs.



Piénsenlo, “Nada es suficientemente grande como para no intentarlo” Maickel Melamed.

Cuando crucé el charco


Un día se me presentó una oportunidad de hacer un viaje, el viaje que tanto quería y que nunca organizaba, un viaje que veía a largo plazo, de esos viajes que harás “cuando tengas las condiciones”, un viaje a un mundo más allá de mi nariz… Europa.

Cruzar el charco me llevó un mes y 8 horas exactamente, el dinero estaba solo que yo no lo sabía, usé todos los comodines que ofrece la ley del trabajo; tenía una carrera contra el tiempo con Cadivi y laboralmente estaba en el momento más crítico de la oficina, cualquiera podría abortar la misión y planificar el viaje para otro momento. El destino estaba escrito y yo debía irme a conocer el lugar donde empezó todo, la cuna de nuestra historia.

Es muy triste cuando sales del país y notas la diferencia a leguas, de verdad se siente otro aire, otro oxigeno, estas en otra cultura y terminas desmintiendo la creencia de que todos somos iguales. Señores! No somos iguales nada, somos parecidos. No es ni siquiera el mismo español, y aunque es el mismo idioma sientes que estamos hablando lo mismo.

Más allá del turismo que hice, me tocó conocer la ciudad desde la perspectiva del que vive allá: hacer mercado, ir al médico, tomar el transporte público en cualquiera de sus presentaciones, etc. Y fue allí donde poco a poco fui entendiendo como todo tiene un orden y una sincronía, desde el peatón hasta el buhonero que vendía carteras de imitación, pasando por el ciclista y el mendigo, viven en perfecta armonía, cada quien tiene un espacio y los derechos y deberes sobre el mismo. Conocí en la práctica un mundo en el que los deberes tienen tanta importancia como los derechos, un mundo en que cada centavo cuenta y cada compra es finamente pensada antes de hacerse.

Era un mundo en que las putas tienen una calle y una jerarquía, y los gays un barrio completo, en el que hasta el yunkie cruza por el rayado. Era un mundo en que importa más el descanso que el desgaste, en que la gente trabaja para vivir y no vive para trabajar, y donde la gente vive y disfruta su ciudad, donde cualquier plaza es una discoteca y donde cualquier café es un sitio en encuentro.

Era un mundo en el que sin mucho dinero haces muchas cosas, donde el cine no es el único entretenimiento, donde un rio es perfecto para la cita ideal y donde el carro pierde protagonismo porque el Metro es el rey.

Lo más cumbre de todo es que lo que he contado arriba son cosas totalmente sociales, en ningún momento he mencionado tecnología, arquitectura, etc. Lo más impresionante es que el desarrollo de un país lo hace su gente, cuando la gente cumple sus deberes se le cumplen sus derechos y en esa ecuación el resultado sencillamente es el orden.

Es inevitable no querer quedarse en un mundo que huele a orden y a seguridad, mucho más cuando no la conoces, y tal como un viajero promedio me traje como souvenir las miles de cosas que no debemos hacer aquí, me traje comparaciones y aprendizajes, me traje respeto y tolerancia, una bolsa de orden y un kilo de seguridad.

Quienes quieran entender el valor de la organización, el respeto y la tolerancia, échense un viaje y crucen el charco, hay un mundo más allá de Sambil, Margarita e Higuerote, un mundo más grande donde todos tienen un lugar y un espacio, donde la calle tiene vida todo el día y donde la gente vive sin pensar en que va morir, un mundo muy parecido al que nos prometieron al separarnos de España hace 200 años.