martes, 1 de mayo de 2012


Una vez Movistar tenia un plan que se llamaba Noches a Mil, especial para aquellas personas que eran noctambulas y consumían mas en la madrugada que en el dia, lo que dicha compañía denominó como Criaturas de la Noche, y ciertamente yo era y soy una criatura de la noche, la vida real que queremos y las cosas que hacemos suceden mayormente en la noche cuando dejamos de ser Gerentes de Area, Coordinadores, Ejectivos, Asistentes, etc, y nos volvemos mas parecidos a lo que realmente somos.

La noche para mi es mágica, afrodisiaca, romantica, reveladora, consejera, conciliadora, divertida, morbosa, delirante, peligrosa, emocionante y definitivamente alcoholica, cuando el sol de oculta y le pasa el turno a la luna, todos de alguna u otra forma nos transformamos en personas rumberas, despechadas, enamoradas y/o salvajes. La noche laboralmente nos favorece porque implica bonos, transportes, etc; sentimentalmente incita al acercamiento y propicia cualquier atracción, y culturalmente ofrece muchas opciones de entretenimiento.

La noche es elegante, los mejores y mas costosos trajes son para usar de noche, nos hace parecer de una realeza incognita por unas cuantas horas. Las grandes celebraciones, noticias, lanzamientos y estrenos suceden de noche, como si la noche fuese el hilo conductor de buenas noticias, un marco perfecto para tertulias, finiquitar proyectos, establecer relaciones, etc.

La noche es sinónimo de tiempo libre, de un plan adicional, es una fiesta obligada sin haberla planificado, cada vez que salgo de la oficina siempre pienso en que haré luego, y como un Quien Quiere Ser Millonario me paseo por opciones como Llamar un Amigo, Consultar a la Audiencia o 50/50 (50% irme a casa o 50% buscar un plan).

En la noche he tomado muchas decisiones y he concretado relaciones y terminado otras, la noche es testigo de mi vida amorosa y de mis despechos, conoce mi lagrimas y mis risas traviesas, la noche sabe realmente quien soy y cuales son mi limites, me conoce ebrio y libidinoso, me conoce romántico y hasta triste.

La noche conoce la mejor música, muchas de las canciones que conocemos fueron compuestas una noche en un estudio, las discos se llenan de la mejor música y todos los productores apuntan a pegar canciones en las discos; la noche es elitesca y bohemia, tradicional y moderna al mismo tiempo.  Todos tenemos recuerdos memorables en la noche, vinos y tragos acompañados de jazz, bossa nova, tangos y boleros que se escuchan en bares.

La noche es honestamente una puta que presta sus servicios a cualquier, sea hombre o mujer, es complaciente con quien quiera disfrutar de ella, es costosa para quien quiere gastar en ella, pero puede ser tan barata y gratificante.

Si ud es de los que descansan y se acuesta temprano lo invito a conocer la noche, si ya la conoció y dejo de disfrutarla, intente de nuevo, es mentira que es peligrosa, todo depende de lo que haga. A mi sencillamente me encanta la noche, mi vida social comienza en la noche, mi grandes amores los he conocido en la noche, así que tengo mucho que agradecerle, sigo siendo una criatura de la noche y cual hombre lobo cuando sale la luna, me transformo. 

Yo

Yo, soy un hombre latino promedio, 1.62mts de estatura, delgado con un hambre voraz y aumentos de peso leve, de cabello rizado en contra de mi voluntad, dicen que mi gancho son los ojos y un lunar en el labio que parece sexy. Yo soy enamorado empedernido, siempre creo que algo mas puede salir de una cita, siempre creo que esa persona vino para quedarse, y soy un cursi romántico con armadura de sarcasmo e ironía.

Yo amo comer, como de todo un poco y un poco de nada, de pequeño era consentido y me hacían lo que me gustaba y no lo que debía comer, grave error de mi abuela; amo una pizza tostada y una pizza fría, disfruto una pasta en todas sus presentaciones, me encanta un shawarma o un pepito de Las Mercedes, una vez al mes cubro mi cuota de McDonalds y mi antojo de torta de queso con helado de Marcopolo. De entrada siempre voy a pedir Carpaccio de Lomito o Ensalada Cesar, pero si me pones en el camino un Tartar de Salmón o de Atún puedo cambiar de opinión, de plato principal ire siempre por pollo, 2da opción carne y por ultimo pescado.

Mi comida favorita del día es el desayuno, si el desayuno está bien, es una buena señal de un buen día, mi desayuno perfecto seria un cereal, una arepa, huevos revueltos con jamón, queso Paisa a la plancha y un café con leche con mucha espuma y una buena compañía.

Yo duermo 5 horas diarias, le debo a mi cuerpo 3 horas diarias pero es imposible que me duerma antes de las 12am, el día no puede terminar tan temprano y perderme 4 horas de vida. Tengo el don de poderme levantar temprano aunque me haya ido de rumba la noche anterior, mi sentido de responsabilidad es más fuerte que mis ganas de seguir durmiendo.

Yo pienso más rápido de lo que hablo y por eso atropello las palabras cuando hablo, cuando escribo me como palabras que en mi mente ya estaban escritas, tengo que leer muchas veces lo que escribo porque debo asegurarme que todo se entiende como lo quiero expresar, es una manía. Cuando hablo trato de decir las cosas con la mayor sutileza pero mi sinceridad atropella mi diplomacia en algunos casos.

Odio las matemáticas pero suelo ser bueno en ellas, detesto las cosas administrativas, las diligencias bancarias y fiscales, tengo libros a medio leer, proyectos sin empezar y sueños sin concretar. Pienso mucho y hago poco, y lo poco que hago no lo pienso.

Yo pienso cada movimiento, cada ropa que me pongo esta finamente pensada, siempre digo “Nada es casualidad”, disfruto la moda y la vivo con la seriedad que se merece, respeto a quien cree que vestirse es cubrirse, pero siempre busco evangelizar a mi entorno en cuanto a la moda. Puedo parecer superficial pero si me conoces te das cuenta que se mucho más de lo que crees y que no soy nada estúpido.

Vivo el karma de ser tan simpático y tan “chévere” que pocas veces me visualizan como una posible relación sino como un amigo, en mi afán de no parecer desesperado o perdidamente enamorado termino proyectando desinterés en las relaciones y las otras personas entiende que es solo amistad. He dejado ir a muchas personas en el camino, porque no reconozco sus señales o porque soy tosco para querer.

Sigo viviendo con mi familia, con la plena consciencia que debo dejar el nido, pero en el momento justo que se que no voy a volver con el rabo entre las piernas. Amo a mi madre como a nada en el mundo, es lo único que siento totalmente mío y de lo que soy totalmente suyo; mis hermanos son sencillamente mis pilares, por ellos… lo que sea, mi familia es un círculo fundamental en mi vida donde cada tío, primo, abuelo, etc tiene un lugar importante.

Yo soy muy estricto conmigo y con el mundo, soy duro en mis pensamientos y posturas, puedo parecer acido pero es más bien realista, soy muy crítico de cada detalle, me molesta la gente que no mide las consecuencias de sus actos, sus palabras. Soy un caballero de armadura oxidada que cada se hace más sensible al mundo y por tanto se protege mas de su entorno, valiéndose de su ingenio y elocuencia para evitar heridas a futuro.

Soy hiperkinetico, nunca estoy quieto, siempre debo hacer algo, no puede haber un día que yo diga que no hice nada, sería un día completamente perdido, a menos que sea una decisión propia, por eso siempre disfruto el cine, el teatro, trotar, bailar, tomarme unas copas, un encuentro con amigos, una salida a caminar, ir de compras, ir al gym, todo lo que implique llegar a mi casa y no hacer nada siempre será bien recibido. Soy socialmente activo, me encantan los eventos, fiestas, reuniones, etc, conocer gente nueva es descubrir nuevas formas de pensar y descubrir nuevas amistades.

Yo soy un chico de 28 años, que una vez tuvo 20 y ya no recuerda cuando paso el tiempo tan rápido, un chico que cree que la vida se vive cada minuto y que hoy estas y mañana no, que no cree sino en Dios, que no reza pero que cuando puede mira hacia arriba y conversa con la nada, un chico que habla solo constantemente, que cuando se baña cree que esta un concierto, un dibujante innato que no ha explotado su potencial y un chico que con 691 amigos en Facebook pero paradójicamente solitario, con amigos contados.

Esto es un pedacito de mí, un hilo suelto en la camisa de mis cualidades y defectos, un ataque de sinceridad y un ejercicio para saber si me conozco.

lunes, 2 de abril de 2012

Mi Buenos Aires Querido...

Así como cuando quieres ir a un lugar porque simplemente te gusta y cuando llegas es muy parecido a como esperabas, bueno así fue para mí Buenos Aires, rompí la barrera de la dependencia e hice mi primer viaje solo, al lugar que quería, que esperaba y que me esperaba. Por circunstancias ajenas terminé viajando solo y fue sencillamente maravilloso.

Llegar y ver el obelisco es la mejor bienvenida, luego despertarte y encontrarte con una ciudad apurada y atorada que no tiene tiempo de esperar que cambie el semáforo a rojo te hace sentir que estas cerca de casa también; pararte frente a la plaza de Mayo y ver que uno de los países más grandes de Latinoamérica es gobernado dentro de una Casa que es Rosada como símbolo de la unión entre dos bandos que antes se enfrentaban te invitan a la tolerancia y al respecto.

Pasearte por Puerto Madero por calles con nombres de mujeres luchadoras y reconocidas en la historia de Argentina es un homenaje fantástico a quienes mueven el mundo, y sumado a que dichas calles son las más modernas y nuevas de la ciudad contrastan con una historia escrita a partir de otra, donde el pasado importa tanto como el futuro.

Ciertamente Recoleta es el Petit Paris, sus calles limpias, tiendas de firma y edificios con arquitectura europea te insertan en un pedazo de la ciudad luz, sin dejar de recordarte que estas en Buenos Aires, para luego pasar a un mundo de arte, gastronomía, diseño y fiestas como Palermo. Finalmente el bohemio y artesanal San Telmo, cuna del Buenos Aires de ayer, donde me hospedé y donde conocí a Mafalda y donde los adoquines fueron testigos de mis resacas.

Este viaje me hizo entender que la vida es como viajar solo, donde solo tú te haces el viaje divertido o aburrido, donde eres el único responsable de lo bien que lo pases, que lo que cambia es la gente, el país y la escala pero sigue siendo un viaje de uno solo. Aprendí que tengo prejuicios y cuando estas solo tus prejuicios valen menos que los dólares que tienes en el bolsillo, que el amor no llega, uno lo busca, lo persigue, porque de lo contrario nadie te llegará.

Me voy enamorado, de la gente, de la cultura, de la vida en Buenos Aires, enamorado de mi y de mi valentía, de mi locura al hablar solo todo el día y sobretodo me voy enamorado de la vida y las cosas que puedes aprender de ella…

martes, 28 de febrero de 2012

Flojera

Siempre he creido eso que dicen que “El flojo trabaja doble” como también creo que un momento de flojera no le cae mal a nadie, yo soy flojo para algunas cosas y reconozco que me gusta. Sin embargo ser flojo es como ir a otra velocidad, a otro ritmo que va el mundo.

Detesto la gente que vive de la flojera y detesto mas cuando la vida juega a su favor y todo les sale bien, me parece injusto cuando a un flojo todo le sale bien, me da envidia e impotencia a la vez.

Muchas veces tomamos decisiones incorrectas por flojera: no llevar los chamos al colegio, no hacer almuerzo, no bañarnos, no ir al gym, no hablar, no reclamar, no defender, no culpar, no cuidarnos. Todo lo que no hacemos por flojera juega en nuestra contra al final, es un dulce enemigo infiltrado en nuestro bando.

El juego del amigo secreto me parece una real flojera, pedir lo que quieres que te regalen es como mandar a alguien que te compre lo que tu flojera no te ha dejado.

Ser flojo es un defecto que otros, incluso instituciones han capitalizado y convertido en un negocio. Contar con un gestor es una alcahuetería a la flojera; desde que existen las cartas de autorización se formalizó la flojera. El “Hazlo tu que yo te pago” se volvió mas correcto y mas normal que el deber de hacer las cosas uno mismo.

Soy pichirre para las diligencias, pagar a alguien Bs. 2500 por hacer algo que debo hacer yo es vender mi interés y mis ganas de conseguir algo que yo me he propuesto. Y lo peor es que cada vez es peor y mas común mandar a alguien que haga algo por nosotros.

Por flojera hemos perdido la oportunidad de mejorar el país, de cambiarlo, etc. Yo me declaro enemigo de la flojera, mucho mas cuando le hizo perder a mi hermano un año de estudios por esperar un titulo prepagado cuando pudo haberlo alcanzado por si mismo.

Es por eso que la Pereza me parece el peor pecado capital…

Yo confieso que he dejado de escribir por flojera, prender la computadora y abrir mi blog es un proceso que a veces me parece fastidioso. Por eso no sigo hablando del tema… me da flojera.

El éxito de los Cliché

Marian no siempre fue rubia, ni siempre fue bella, ella era la antítesis de una miss, un buen día despertó con 600 CC de silicón, un retoque de nariz, 200 mechones de cabello rubio natural, un poco de biopolimero en los labios y mas desinhibida que antes, ella se convirtió en un cliché, en la suma de unos cuantos comerciales y otros tantos realitys, descubrió que ser menos parecida a como nació era una formula de éxito, conquista más hombres de los que hubiese imaginado, tuvo acceso a lugares y discotecas, le han financiado miles de fines de semana y hasta un negocio abrió.

En otro lado de la ciudad esta Ricardo, que ahora se hace llamar Richard, era un ser nulo en la vida, de clase media, con un TSU en Administración y un Corsa heredado por su papá, unos cuantos viajes a Cuyagua y Choroní en su haber, medio gordito y medio niche. 6 meses y Bs. 3000 le costó su cuerpo nuevo, que le abrió las puertas a un mundo de mujeres, viajes a Margarita, fiestas inolvidables y hasta un nuevo y mejor trabajo, una relación estable con una mujer florero y planes de matrimonio.

Samuel, es un gay cliché, súper femenino, histérico, celopata, tramoyero, dramático como nadie y con el cual no puedes hablar mas allá de Lady Gaga, que trabaja en un salón de belleza, un día fue a rumbear con sus amigos y bailó toda la noche como una Go Go, captó la atención de un empresario curioso que le brindo unos tragos, una casa, un viaje a NY a cambio de buen sexo y fidelidad. Sam no había comenzado la universidad porque nunca termino el bachillerato, pero ya no le hacía falta porque su empresario se encargaría de asegurarle un futuro mejor.

Nereida es una recepcionista de 23 años estudiante de un cursito de Uñas Acrílicas, tiene un historial de relaciones tormentosas, ella es una cuaima que revisa mensajes, correos, hace shows en la vía publica, reclama a su hombre frente a quien sea, disfruta de caminar el Sambil, no sabe nada del mundo más que del que le rodea, tiene una relación con un taxista que le dejaba la carrera más barata y que la cuida y le dió 3 niños, logró hacer lo que a cualquier sifrinita del San Ignacio le cuesta años, casarse. La vida es más simple de lo que uno cree.

Eduardo, es un carajo Jersey Shore, que vive la vida ebrio, sabe que es sexy y que es un galán y juega con eso con sus presas, no tiene criterio para escoger, solo le importa ligar, ha vivido todas las semanas santa en Margarita, ha construido una imagen a punta de ropa de marca y buen gusto para poder triunfar con el sexo opuesto y hasta con sus homólogos; juega con las mujeres, las utilizas pero al mismos tiempo las derrite. Es lo que el gremio femenino llama un Perro, que es tan bien parecido que vale la pena involucrarse con él, siempre deja rotos corazones por ahí y hombres derrotados porque no pueden competir con él, pero al mismo tiempo nunca ha amado a nadie.

Con todos estos casos que he visto me he dado cuenta que mientras más evitamos ser un cliché más nos alejamos a lo que la gente busca, por eso el día de los enamorados fue más bien un #ForeverAlone, porque habemos un grupo de gente que busca ser distinta y ofrecer cosas distintas al mundo, cuando el mundo parece estar bien como esta.

Esa onda de volver al pasado y lo retro, lo vintage se extrapola a las relaciones y mientras más avanza el mundo más retrocede los gustos de la gente y son las cuaimas, las plásticas, los papi perros, los niches y las putas las que logran en menos tiempo lo que a muchos nos lleva años. Mientras mas cuaimo, mas revises celulares, mas show hagas y menos sepas del mundo, mejor porque así están los estándares nacionales y quizás los internacionales.

Estamos frente a una encrucijada, ser un cliché y triunfar en el amor o seguir con la consigna que “El que me quiera, me debe querer como soy” y quedarnos esperando como unos idiotas. La decisión es nuestra pero al parecer la solución es más fácil de lo que creemos.

Tenemos un año para no quedarnos #ForeverAlone para el Día de los Enamorados… A trabajar!

domingo, 4 de diciembre de 2011

Se busca líder espiritual

Soy admirador de la gente que sigue sus sueños y o vive la vida tal como la quiere, en principio porque es un acto de valentía vivir sin complacer a los demás y segundo porque requiere un trabajo de constancia y perseverancia digno a aplaudir. Ahora bien, soy admirador de gente que conozco, de gente que he visto como ha luchado por sus sueños, de gente tangible y cercana, no de gente famosa que tiene siempre una historia de pobreza y tristeza detrás.

Últimamente me he encontrado con un movimiento de personas que no conoce ni remotamente la historia de ciertos personajes públicos y de la noche a la mañana admira enormemente. Es muy común y de mal gusto recordar frases celebres de las personas cuando mueren y no cuando están en vida, sucede en cada familia donde típico que lo que decía el tío muerto tiene más significado ahora, o las advertencias y cuidados de la abuela se extrañan hoy más que nunca, no obstante estos casos son personas que conocemos y entendemos el valor de cada palabra porque compartimos con esas personas.

Cuando murió Steve Jobs – QEPD – mucha gente, por no decir nadie, sabia quien era él, que había hecho y por qué tanto duelo en el mundo, gracias a Wikipedia la gente se documenta, entiende el nivel de la perdida e inmediatamente comienza una adoración por Steve Jobs inexplicable, donde todo el mundo postea sus frases celebres, su discurso dicho hace muchos años, su forma de pensar se convierte en una filosofía de vida.

Steve Jobs no hizo nada extraordinario más que seguir sus sueños y convertir sus locuras en productos de gran demanda, el hizo lo que debemos hacer muchos y que por razones necias no aplicamos.

Cuando ya pasaron los novenarios de Steve Jobs y bajó la fiebre por este señor, que insisto nadie hace 1 año mencionaba, salvo diseñadores y gente High Tech, el mundo volvió a la normalidad y Steve Jobs pasó a la historia.

Los venezolanos necesitábamos alguien que sea Trendic topic, un nuevo líder espiritual que les inspirara sentimiento de lucha y superación, alguien que rompiera obstáculos, es entonces cuando entra en escena Maickel Melamed, un economista de profesión y coach organizacional de oficio que practica deportes extremos a pesar de su retraso motor.

Maickel decidió un día correr un maratón de 42K en New York y desde allí se ha convertido en una inspiración para los venezolanos, logrando que todos siguieran minuto a minuto su recorrido de 15 horas en el maratón, haciendo trasnochar a muchos, gastarle los megas de navegación a otros, en fin. Maickel es el nuevo líder espiritual de los venezolanos.

Maickel al igual Steve solo ha hecho lo que ha querido, se ha arriesgado y eso se aplaude, pero hasta allí. No comprendo el afán de idolatrar a alguien que por su “discapacidad” ha hecho cosas fuera de su alcance, sencillamente siguió sus sueños.

Es muy triste ver como un país se impresiona fácilmente con gente común que hace simplemente las cosas como deben ser, gente que le hace caso a su corazón y no lo que dicen los demás. Pero más triste me parece admirar a alguien que hace 48 horas ni sabias quien era, ni que hace y ni como vino al mundo, y comenzar a seguir a la manada solo para estar en onda, para no quedarse fuera de las conversaciones. Personalmente creo que admirar a Maickel Melamed raya en la lástima, llevarlo a programas de televisión con música triste de fondo y que cuente como es su vida con su retraso motor es un bajo recurso de rating.

Lo más triste, es que ya nadie habla de Maickel Melamed, ya no importa, ya pasó, ya corrió, ya no es Hashtag mucho menos Trendic topic, ya no es Nick de Facebook ni de perfil de Blackberry. Steve Jobs también paso a la historia, ya paso el lamento, el duelo y la fiebre, mientras sigan existiendo Iphones seguirá vivo su recuerdo pero sus “frases celebres” duraron 1 semana, ya nadie las recuerda textualmente.

Estoy esperando al nuevo líder espiritual, necesitamos alguien que supere a Maickel Melamed, una historia más trágica, mas inspirador, que nos conmueva, necesitamos ideas para una película biográfica, necesitamos hablar de algo o de alguien, necesitamos un Hashtag.

Por qué en lugar de seguir a la manada y hacer lo que todo el mundo hace, revisamos bien que están haciendo ellos que nosotros no, que nos falta para alcanzar nuestros sueños y cumplir nuestras metas; por qué en lugar escribir sus frases celebres no comenzamos a escribir las nuestras, o por lo menos tomamos el ejemplo.

Por qué mejor no dejamos de escribir Nicks sin sentido para parecer inteligentes y escribimos nuestra propia historia, una historia que valga la pena contar, tan o más inspiradora que la vida de Steve Jobs.



Piénsenlo, “Nada es suficientemente grande como para no intentarlo” Maickel Melamed.

Cuando crucé el charco


Un día se me presentó una oportunidad de hacer un viaje, el viaje que tanto quería y que nunca organizaba, un viaje que veía a largo plazo, de esos viajes que harás “cuando tengas las condiciones”, un viaje a un mundo más allá de mi nariz… Europa.

Cruzar el charco me llevó un mes y 8 horas exactamente, el dinero estaba solo que yo no lo sabía, usé todos los comodines que ofrece la ley del trabajo; tenía una carrera contra el tiempo con Cadivi y laboralmente estaba en el momento más crítico de la oficina, cualquiera podría abortar la misión y planificar el viaje para otro momento. El destino estaba escrito y yo debía irme a conocer el lugar donde empezó todo, la cuna de nuestra historia.

Es muy triste cuando sales del país y notas la diferencia a leguas, de verdad se siente otro aire, otro oxigeno, estas en otra cultura y terminas desmintiendo la creencia de que todos somos iguales. Señores! No somos iguales nada, somos parecidos. No es ni siquiera el mismo español, y aunque es el mismo idioma sientes que estamos hablando lo mismo.

Más allá del turismo que hice, me tocó conocer la ciudad desde la perspectiva del que vive allá: hacer mercado, ir al médico, tomar el transporte público en cualquiera de sus presentaciones, etc. Y fue allí donde poco a poco fui entendiendo como todo tiene un orden y una sincronía, desde el peatón hasta el buhonero que vendía carteras de imitación, pasando por el ciclista y el mendigo, viven en perfecta armonía, cada quien tiene un espacio y los derechos y deberes sobre el mismo. Conocí en la práctica un mundo en el que los deberes tienen tanta importancia como los derechos, un mundo en que cada centavo cuenta y cada compra es finamente pensada antes de hacerse.

Era un mundo en que las putas tienen una calle y una jerarquía, y los gays un barrio completo, en el que hasta el yunkie cruza por el rayado. Era un mundo en que importa más el descanso que el desgaste, en que la gente trabaja para vivir y no vive para trabajar, y donde la gente vive y disfruta su ciudad, donde cualquier plaza es una discoteca y donde cualquier café es un sitio en encuentro.

Era un mundo en el que sin mucho dinero haces muchas cosas, donde el cine no es el único entretenimiento, donde un rio es perfecto para la cita ideal y donde el carro pierde protagonismo porque el Metro es el rey.

Lo más cumbre de todo es que lo que he contado arriba son cosas totalmente sociales, en ningún momento he mencionado tecnología, arquitectura, etc. Lo más impresionante es que el desarrollo de un país lo hace su gente, cuando la gente cumple sus deberes se le cumplen sus derechos y en esa ecuación el resultado sencillamente es el orden.

Es inevitable no querer quedarse en un mundo que huele a orden y a seguridad, mucho más cuando no la conoces, y tal como un viajero promedio me traje como souvenir las miles de cosas que no debemos hacer aquí, me traje comparaciones y aprendizajes, me traje respeto y tolerancia, una bolsa de orden y un kilo de seguridad.

Quienes quieran entender el valor de la organización, el respeto y la tolerancia, échense un viaje y crucen el charco, hay un mundo más allá de Sambil, Margarita e Higuerote, un mundo más grande donde todos tienen un lugar y un espacio, donde la calle tiene vida todo el día y donde la gente vive sin pensar en que va morir, un mundo muy parecido al que nos prometieron al separarnos de España hace 200 años.

martes, 20 de septiembre de 2011

10 Hábiles

Todos los días me levantaba y sonaba mi despertador, leía los titulares del día a través de Twitter, revisaba las actualizaciones de mis contactos y mi correo electrónico, en las quincenas no eran las 9am y ya había realizado mis pagos, estaba informado de todo un poco y escuchaba mi música, como lo hacía? Como mi celular! Mi centro de operaciones!.

Hace días mi celular sufrió lo que yo llamo un ACV, dejo de funcionar su sistema y tuve que dejarlo en reparación, como todo en este país, las cosas tardaran entre 10 a 15 hábiles, 10 días hábiles sin mi teléfono; a cambio de eso Movistar me presta un celular “mientras tanto “como dicen. Si fuese un cliente postpago me habrían dado otro celular, pero siendo parte del 80% de los usuarios de forman los usuarios prepago no tengo derecho a sino a un Huawei T158, pagando el mismo como si tuviera Blackberry.

Por un lado me sentí burlado, porque no podía creer la mala idea que fue dejar el celular en reparación, y por otro me sentí deprimido porque había dejado durante 10 días hábiles toda la inmediatez, el acceso y la facilidad que tiene tener un Smartphone. No podía creer que en un mundo que se mueve con internet móvil las empresas todavía tengan celulares básicos en su stock.
Así como cuando terminas con tu pareja y todo el mundo te pregunta por esa persona o te recuerdan a esa persona, de la misma forma me sentí sin mi blackberry, era como un despecho tecnológico, me sentía solo, porque mi teléfono era mi escape cuando no tenía nada que hace, cuando en un encuentro social no tenia con quien hablar o quería evadir una conversación y laboralmente resolvía cosas con el. Quise ir al cine y cuando quise consultar la cartelera… Zas! No tenia cómo.

Pase de tener 45 conversaciones abiertas a tener un SMS de Atención al Cliente de Movistar, pase tener 207 contactos a 50 personas en mi agenda, de estar actualizado a cada minuto a enterarme 24 horas después que ya el mundo olvidó la noticia.

Estoy plenamente consciente que soy exagerado, que el mundo no se va acabar porque no tengo Blackberry, que al menos tengo un teléfono con el puedo llamar aunque el mundo de hoy solo escriba mensajes, pero creo que no sabía lo mucho que había avanzado con un Smartphone, los muchos pasos que llevaba de ventaja y lo veloz que era mi día a día. Ahora veo las noticias en la noche para enterarme que pasó, busco como los adictos la forma de conectarme a Internet para ver revisar mi correo, mi Facebook, mi Twitter, etc.

Al 2011 la vida sin un Smartphone para mi es horrible, es aburrida y es absurda, y OJO se que haces 4 años no era así, pero sucumbí y ya es demasiado tarde para retroceder, podría escribir un libro llamado El Monje que Dejo su Blackberry, porque me siento en un retiro budista en busca de la iluminación. Estoy por creer que Lindsay Lohan se quedo sin Blackberry, que Amy Winehouse se le acabaron los megas de navegación, que Britney dejo su teléfono en reparación y le dieron un Huawei T158 y que Michael Jackson no tenia Smartphone.

Estoy acostumbrándome, aun me quedan días hábiles, estoy tratando de sacar un aprendizaje o una lección, estoy buscándole el lado positivo, pero que se quede en GSM quien no se sienta nulo cuando no tiene pin, cuando deja el celular en la casa o cuando volverás a estar conectado con el mundo en 10 hábiles.

lunes, 8 de agosto de 2011

Prejuicio y Orgullo

Hace días vivimos un momento único (en realidad varios momentos únicos) nunca antes vistos en este país, momento que conmueven al mas indiferente venezolano. En principio, teníamos un equipo de futbol suficientemente bueno y preparado para enfrentarse con grandes equipos como Brasil, Argentina, Chile, etc.; por otro lado, un país que entendió que lo que hace ganar un equipo es saber que tiene un país que cree en él, y finalmente la unión de un país que tiene 13 años peleándose la silla de Miraflores, y quizás también un fenómeno de convocatoria que solo se ve cada 4 años en un mundial de futbol, todos en la calle viviendo la Copa América.

Yo confieso que no me gusta el futbol, no lo entiendo, no le veo ciencia ni sentido, estoy consciente que soy un loco y una minoría, confieso también que me gustaría que me gustara para sentir de corazón cuando alguien mete un gol y gritar como se merece un gol. Independientemente de, me sentía orgulloso de ver a una Vinotinto que desde el puesto más lejano se veía profesional, preparada, con estrategia y con resistencia; quería y sentía que podían ganar.

Mientras se llevaba a cabo la Copa América veía como se paralizaba todo cuando Venezuela jugaba, era como un feriado de 90 minutos; anunciantes tratando de pautar en el evento, marcas felicitando y apoyando a la Vinotinto, reuniones canceladas por juego de Vinotinto, entre muchas cosas. Desde Google Map se veía una gran mancha vinotinto y de lejos se oía la bulla de los fanáticos fieles y los nuevos reclutados que capto la Vinotinto.

Paralelamente me preguntaba por qué esto no sucedió antes, por qué si somos uno de los países más felices del mundo no somos capaces de apoyar a quienes nos representan afuera, por qué nos cuesta creer en los que, literalmente, se juegan la vida y dejan el alma para dejarnos bien parados. Me respondía que sencillamente era porque nos sabemos apreciar el talento, solo apreciamos al que gana y al que trae premios, pero no apreciamos el proceso que lleva llegar allá; vivimos del orgullo y no del apoyo.

Es muy fácil decir que la Vinotinto es mala cuando ni siquiera jugamos futbol, es muy sencillo decir que ese nadador es lento cuando no nos metemos en lo hondo de la playa, que fácil es insultar a esa miss que respondió mal cuando ninguno de nosotros se ha parado frente a un escenario en nombre de un país. Nos resulta más fácil menospreciar el talento que apoyarlo y estimularlo.

Por no apreciar el talento es que nuestros grandes orgullos se han ido, por eso quien ayudó a sacar a los mineros de Chile fue un venezolano, por eso Ángel Sánchez de Trujillo es un gran diseñador en NY, Carolina Herrera es una institución en la moda, Patricia Velásquez salió de la Goajira y es una top model afuera, Catherine Fullop es una diva en Argentina, Edgar Ramírez se convierte una celebridad, por eso todo el mundo emigra buscando un lugar donde la gente se impresione de nuestro talento.

No sabemos apoyar, no somos capaces de llevar al niño a natación porque nos da fastidio, ni llevamos a la niña al ballet porque no se consigue el tutu, la cinta negra de Carlitos queda para una repisa, los dibujos de Gabriela son garabatos, la habilidad de Daniel para rapear queda atrapada en 7 vagones del metro cuando pudiese llenar el poliedro.

Todo el mundo estudia para irse a demostrar lo que sabe afuera, nadie piensa en lograr sus sueños aquí, porque sencillamente no se aprecia el talento, ni el sacrificio de cultivar ese talento. Somos un país donde los diseñadores tienen que hacer bazares para mostrar su trabajo, donde los corredores viven de maratón en maratón para no perder la práctica, donde los cirqueros viven de rayado en rayado, donde los primeros actores dan cursos actuación para medio sobrevivir, somos un país que ve películas importadas porque le da fastidio una producción de aquí.
Tenemos la mala maña de decir que algo malo sin haberlo visto, probado o conocido, somos un país que hacer perder el tiempo y lo vuelve un desperdicio. Lo peor de todo es que se sigue yendo gente, que cada día nace un niño y se va otro profesional, y peor aun con la certeza de que le irá mejor. Así como la Vinotinto, todos los días un venezolano se siente desmotivado porque no se le reconoce su talento, tiene que traer un premio sino no es nadie.

Yo tengo talento para dibujar, para bailar, incluso para escribir, he mandado miles de artículos para publicarlos en revistas, he hecho miles de dibujos y diseños de ropa, pero sigo siendo anónimo para todo el mundo, seré importante cuando me vaya, monte un negocio fuera, me haga famoso, importe mercancía para acá, la venda bien cara y luego salga en mi biografía que soy Venezolano.

Miren a su alrededor, hay mucha gente talentosa, mucha gente con ganas de hacer cosas distintas, cosas grandes, hay un contingente de nadadores, futbolistas, beisbolistas, artistas, directores de cine, actores, empresarios, diseñadores, arquitectos, ingenieros y pare usted de contar, esperando para que su talento sea reconocido, aplaudido o por lo menos apoyado. Hay muchos sueños rotos montados en un barrio, mucho prejuicio en las aceras y en el metro, mucha desconfianza levantándose a las 6am para trabajar y mucha conformidad montada en moto, mucha comodidad vendiendo en Sabana Grande, pero sobre todo mucha mediocridad en la cabeza de la gente.

Cuando vea a alguien con talento, apóyelo, motívelo y sobre todo crea en esa persona, porque mañana será quien nos haga sentir orgulloso de ser Venezolano.

martes, 2 de agosto de 2011

El Mundo es Vender

El mundo es vender, en cualquier profesión que nos desarrollemos hay una venta de por medio, unos venden servicios, otros productos, otros maquinarias y otros como nosotros vendemos ideas, conceptos, sueños, estrategias. Vender de por si no es sencillo, es vivir en una constante guerra con el comprador para persuadirlo de preferir un producto, es pensar a cada rato cual será la próxima táctica para asegurar la fidelidad, sin embargo vender productos tiene un efecto más inmediato que vender servicios y evidentemente mucho más rápido que vender ideas.

En cualquiera de los tipos de ventas que se hagan hay todo un aparataje detrás que asegura el éxito de las mismas, mas allá de las fulanas cuatros Pes hay una serie de aspectos a tomar en cuenta al momento de vender, desde como saludar, el color de la corbata y el lenguaje corporal, hasta el discurso, los argumentos y cierre con broche de oro.

La prostituta más barata que no ha ido a Escuelas de Negocios sabe que ese corsé no le ayudará en sus ingresos y que el maquillaje sencillo no llama la atención, que si no se contonea no captará clientes, ella sabe que cada día tiene que cambiar, renovarse y actualizarse para asegurar su permanencia. Lo mismo haría un empresario formado en Hardvard, sustituyendo el corsé por unas buenas oficinas, el maquillaje por un personal bien vestido, el contoneo por productos innovadores y asegura su permanencia con estrategias y servicios nuevos.

Para quienes trabajamos en publicidad vender es más de lo que conocemos, implica ser un anaquel andante de ideas y conceptos creativos que debe estar ordenado y abastecido constantemente, listos para cualquier necesidad. Vender nos lleva meternos en la piel de marcas que posiblemente no nos gusten y ser fieles consumidores; a creernos que algunos productos son buenos y transmitirlo al cliente, es tener el poder de llevar a una empresa al éxito o al fracaso.

Vender en publicidad es vivir contrarreloj, es una carrera contra el tiempo, es tener un plan estratégico en 4 días y una campaña desarrollada en un mes, es sonreír ante un rotundo no a esa idea grandiosa, es ofrecer la tarjeta de presentación a cualquiera que se perfile como un futuro cliente.

En la vida, somos vendedores de nosotros mismos, aplicamos las mismas técnicas que aplicaría cualquier corporación para las ventas, estamos constantemente en oferta en lo sentimental, laboral y personal, de allí la frase “Lo que no se exhibe no se vende”, y si no salimos a la calle, somos un producto en el depósito. Nuestra imagen, nuestro lenguaje, nuestra dicción y nuestras acciones son las que nos hacen buenos o malos productos, de buena o de mala calidad, en rebajas o a precio de lanzamiento, así que la próxima vez que salgamos a la calle, salgamos a hacer la mejor venta, la nuestra.